Metafísica

Meditación Grupal

Aunque la meditación en sus comienzos puede desarrollarse como una actividad solitaria, al igual que cualquier otro campo de interés, el individuo llega tarde o temprano a ser parte de un todo mayor del que extrae la significación y el propósito. Por la meditación, uno emerge a un estado de conciencia compartido con otros, un estado tan real como la existencia física, aunque caracterizado por diferentes tipos de percepción. El meditador encuentra una comunidad o fraternidad en conciencia. Así entra en la meditación de grupo.

Esto no significa que los individuos deben trabajar juntos en el mismo lugar y al mismo tiempo. EL verdadero lugar de encuentro del grupo se encuentra en el plano mental, el plano de la mente. En términos metafísicos, la meditación tiene lugar fuera del tiempo y del espacio, pero lo que es importante en la meditación grupal es el sentido de un enfoque e interés comunes, de atención grupal sobre el objeto de la meditación. Los individuos que componen un grupo están unidos por una idea y un interés compartidos y no tanto por medio de una relación personal. Los grupos pueden trabajar juntos y meditar sobre muchos sujetos diferentes, pero el tema subyacente en el trabajo de grupo es el servicio a la humanidad. De este modo, el grupo desempeña su parte en la vida planetaria. Los grupos pueden trabajar para producir mayor luz en los asuntos humanos y condicionar la atmósfera subjetiva del planeta. Trabajan con energías tales como luz, amor y voluntad al bien, ayudando a liberar estas energías subjetivas en la vida física diaria. Aunque estos grupos pueden estar trabajando para iluminar el medio ambiente humano, no utilizan la fuerza. No intentan, por ejemplo, dirigir la energía hacia la mente de un individuo o un grupo con la intención de cambiarles o influenciarles. Sin embargo, liberan luz, o crean una condición subjetiva en la cual un individuo o una nación pueden permanecer más fácilmente en la luz de su propia alma.

La participación en el trabajo de meditación grupal produce a menudo efectos secundarios sobre los individuos implicados. A medida que uno trabaja en meditación grupal, se gana gradualmente un mayor discernimiento respecto a los propios asuntos, los asuntos mundiales y la naturaleza de la interrelación de grupo. Los meditadores desarrollan un sentido de integración con sus colaboradores, así como un sentido de unidad e identidad con todos quienes sirven a la humanidad. En el proceso, los participantes adquieren un inapreciable conocimiento: aprenden por propia experiencia que hay una fuerza para el bien en el mundo, que existe un Plan para la evolución humana, y aquello que hacen en sus propias vidas y que contribuye al servicio ocasiona un cambio.

 

 

Meditaciones

Para efectos de sanación y tomar contacto con los ángeles.

Todos los Jueves de 7 a 8 pm.          Asistencia gratuita.