Metafísica

Oración y Meditación

La oración y la meditación son dos métodos distintos de acercamiento a la realidad. Ambos son igualmente legítimos y útiles. La oración se basa en el concepto de Dios Trascendente, situado por encima y más allá del mundo de los asuntos humanos; la meditación, sin embargo, atrae a quienes reconocen a Dios Inmanente, actuando al interior de Su creación. Cuando oramos, hablamos a Dios; cuando meditamos, escuchamos a Dios, o dejamos que Dios nos hable.

Las diferencias básicas entre meditación y oración son la motivación y el medio. La oración se basa en el deseo personal, y los resultados dependen del fervor y la intensidad emocional; la meditación, por su parte, está, o debería estar, motivada por el servicio al Plan y el mayor bien para toda la humanidad. La meditación emplea la mente disciplinada a fin de contactar al alma y conocer la voluntad de Dios.

Tanto la meditación como la oración son de naturaleza invocadora. Ambas son un llamado a las fuerzas espirituales para la liberación de energías en respuesta a la formulación de una demanda, y los dos métodos son eficientes. Hay necesidad de los dos porque gran parte de la humanidad está enfocada todavía en el nivel emocional.

La meditación es practicada por aquellos que reconocen que la divinidad - el “Reino de Dios” - está dentro, y que la realización de Dios es un proceso natural. El uso disciplinado de la mente, combinado con el servicio a los demás, es el medio para lograr esa realización. La fórmula “Cristo en vosotros, esperanza es de gloria”, es una realidad para el meditador.            

 

 

Meditaciones

Para efectos de sanación y tomar contacto con los ángeles.

Todos los Jueves de 7 a 8 pm.          Asistencia gratuita.